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martes, 15 de mayo de 2018

Conclusión: la vida de una escritora en el siglo XX



A través de estas entradas hemos podido ver quién es Rosa Chacel y cual es su importancia dentro de las escritoras de la segunda mitad del siglo XX. Como hemos observado, Rosa Chacel es una escritora polifacética que desarrolló su escritura en un amplio número de campos.

Por una parte, hemos visto a una novelista extraordinaria, con una prosa muy característica basada en la memoria y en el recuerdo. Por ello, a menudo, encontramos que en sus novelas aparecen hechos autobiográficos y sentimientos personales. Su estilo es también muy característico. Con un énfasis especial en las descripciones, bellamente creadas, nos introduce de lleno en un mundo repleto de colorido y de arte que nos lleva hasta lo más profundo de los seres que lo habitan.

Por otra parte, hemos visto la faceta autobiográfica de la autora. Nos hallamos ante una persona que escribe y publica sobre su propia vida y sus pensamientos. Esto no solo abarca la novela, como ya hemos visto, sino que la acerca al género introspectivo por definición. Así pues, a través de autobiografías y diarios podemos ver un poco más de cerca quién era esta persona y qué ideas y aspiraciones tenía. A través de estas hojas vemos distintas facetas de su vida, desde la profesional hasta la íntima y personal.

Además, tenemos su producción poética. Si bien no es la faceta más conocida de esta escritora es también muy importante, para entenderla como autora y como escritora. La poesía es un género muy personal en el que muestra su dominio de la cultura y de la estética. Con el soneto como forma preferida, nos lleva, a través de complejos mundos intelectuales, en los que nos aparece un yo poético muy introspectivo y basado en la memoria. Además, se trata de un ejercicio personal, ya que es también una dedicación y homenaje a sus amigos y compañeros.

Tampoco debemos olvidarnos de su magnífica colección de cuentos. Aquí observamos a una escritora muy simbolista y compleja. En estos relatos, la autora traspasa lo puramente anecdótico o formal hacia un mundo lleno de ricas metáforas y significados ocultos. A través de estos cuentos, Rosa Chacel nos muestra a una autora culta y refinada, creadora de complejos mundos llenos de imágenes por descifrar. Por tanto, estos cuentos adquieren un matiz mucho más simbólico que el resto de su prosa. Además, mezcla a menudo la realidad con la ficción, acercando sus relatos al conocido realismo mágico hispanoamericano.

Queda por destacar su labor como traductora. A pesar de que se trata más de una forma de subsistir, no por eso tiene menos mérito su labor al traducir varias obras al español. Aquí, la autora nos muestra su conocimiento en distintas lenguas, varias de las cuales perfeccionó en sus diversos viajes. Además, podemos observar también algunos de sus gustos, ya que la traducción de las tragedias de Racine la emprende por interés propio. También traduce obras de amigos y conocidos, mientras que su obra es traducida por ellos, en alguna ocasión.

En último lugar, quedan por mencionar sus ensayos. Rosa Chacel fue autora de ensayos y artículos. Estos son de carácter más general, pero muestran su mundo interior y plasman sus ideas sobre una multitud de temas. Su ensayo más conocido, Saturnal, fue escrito debido a una beca que le fue concedida. Por tanto, sí que se reconoció su obra en este campo, al menos, fuera de España, donde la censura causaría problemas para sus obras y su reconocimiento.

Así pues, a través de este repaso por sus obras, queda patente la personalidad y las ideas de una persona que tuvo el valor de ser escritora en unos años donde las mujeres no eran muy valoradas en este campo. Su profunda soledad y melancolía por el pasado, agravadas por su exilio, quedan patente en todas sus obras. Un punto en común que desarrolla en toda su trayectoria como escritora es la importancia de la memoria y el recuerdo. Esto nos pinta el retrato de una persona muy introspectiva y dada a la reflexión interior.

Debido a su estado melancólico y a la sociedad en la que vive, Rosa Chacel no tiene su producción literaria en gran estima. De hecho, en sus diarios menciona cómo no tiene apenas esperanza de ser reconocida en otros países o en Europa. La escritora siempre pensó que su obra estaba condenada al olvido y es ella misma, en muchas ocasiones, su más fuerte censuradora.

Por tanto, la vida de esta magnífica escritora influye fuertemente en todas su producción. Para entender la obra de esta autora hay que comprender su vida, y viceversa. Rosa Chacel tiene una obra literaria entretejida con su propia existencia, ya que en todas sus obras podemos ver su personalidad y su mentalidad. De hecho, en su propia biografía se hace patente en muchas de sus obras y de las ideas que nos transmite en estas.

Finalmente, solo queda recordar que nos encontramos ante una escritora olvidada del siglo XX. Una mujer que tuvo la fuerza necesaria para, no solo seguir con esta profesión, sino también para ser capaz de publicar algo tan personal como sus propios diarios. Es en estas obras, de carácter más autobiográfico, donde nos encontramos al personaje más importante, más complejo y mejor escrito de toda su obra literaria: Rosa Chacel.



Rosa Chacel: poetisa y traductora



Rosa Chacel es conocida en varios campos de la escritura. Sin embrago, uno de los que menos cultiva es la poesía. Tiene dos libros de poemas que, entre 1931 y 1991, se agrupan en una sola obra: Poesías. Dentro de esta obra encontramos: A la orilla de un pozo (1936), Versos prohibidos (1978) y Homenajes (1989), cinco poemas inéditos que añade a esta obra.



En su poesía es muy importante el ‘yo’ poético. Esto enlaza con el resto de su escritura, donde prima la memoria y la introspección. En su poesía, Rosa Chacel adopta una actitud erotico-estética, en la línea de lo apolíneo. En estas obras, la autora trata de comprender al hombre y los fenómenos humanos, valiéndose, para ello, del recuerdo y la melancolía. En general, el tono de su poesía suele ser sentencioso, casi aforístico y muy meditativo, en línea de la tradición clásica española, pero con un toque propio.

A la orilla de un pozo es un libro de sonetos donde se observa la importancia del surrealismo para la autora. Además, se puede ver claramente la influencia de las artes, especialmente la escultura. Aquí se ve el gusto de la autora por el inconsciente, fruto de una sociedad que reprimía sus inquietudes intelectuales y artísticas debido a su condición de mujer. Por ello, a menudo, mezcla imágenes surrealistas con la escritura que procede del subconsciente.

Versos prohibidos se tituló así debido a la voluntad autocensora de la propia autora. Esto ya nos indica que ella misma va a ser su mayor censuradora. Rosa Chacel ha admitido creer que su obra no es buena y que sus versos no son algo que considere favorablemente. De ahí su escasa producción de poemas. Algunos poemas de esta colección son Encrucijada o Culpa.

En la poesía de Rosa Chacel abundan los temas mitológicos y los tonos antitéticos de la poesía conceptual. En esta línea tenemos poemas como, por ejemplo, Narciso, Apolo o Antinoo. También rescata temas de la literatura española tradicional. En este campo podemos ver, por ejemplo, el poema Urganda la Desconocida por Delacroix, en el que habla sobre un personaje legendario de la tradición caballeresca de España. En concreto se trata de un personaje clave en el Amadís de Gaula de Garci Rodríguez.


Algunos de los poemas que podemos encontrar de esta autora están dedicados a amigos y conocidos, como en el caso de Una música oscura, temblorosa…, dedicado a María Zambrano. Otros poemas los dedicará a María Teresa León y Luis Cernuda, por ejemplo. Así pues, en total nos encontramos con más de 30 sonetos dedicados a amigos y compañeros.

Esta autora estuvo presente en el mundo de las traducciones. Para Rosa Chacel, la labor de traducción no fue solo un ejercicio de escritura, sino un modo de ganarse la vida y seguir en contacto con el mundo editorial. En sus diarios se pueden encontrar diversos apuntes sobre algunas de las traducciones que estaba realizando, su progreso y su pensamiento al respecto.

Ella era muy consciente de lo importante que era para un autor el ser traducido a otros idiomas, aunque este campo no le diera gran reconocimiento como escritora. Además, era bastante pesimista respecto a las posibilidades de este campo. De hecho, se rechazan varias veces las traducciones de sus novelas a otros idiomas, lo que afianza su negativismo respecto al reconocimiento de su obra.

Entre los libros que tradujo hallamos varios idiomas: inglés, alemán, francés, griego, italiano y portugués. El francés era ya la segunda lengua de los españoles cultos de principios del siglo XX y, además, Rosa Chacel pasó varias temporadas en París. Pasó también cinco años en Roma, lo que ayudó con su competencia en el idioma italiano. Debido a sus estancias en Brasil, dominaba el portugués. Sin embargo, tenía grandes dificultades con el inglés, aunque no dejó que esto la frenara.

Su primera traducción es La peste de Camus, publicada en 1948. Esta obra tendrá numerosas reediciones y no llegará a España hasta 1957 debido a la censura.



Es en la década de los cincuenta cuando publica la mayor cantidad de traducciones. En 1955 realiza la traducción de La dama no es para la hoguera  de Chistopher Fry, y, en ese mismo año, publica Venus observada. En 1957, realiza la traducción de la obra de un amigo Nikos Kazantzakis, Libertad o muerte. Esta traducción le costó mucho, por la propia traducción y el ritmo riguroso de esta; y también por las pocas ganas de seguir en contacto con su amigo. En 1964 publica la traducción de Teoría del arte de la vanguardia de Renato Poggioli, encargada por la Revista Occidente. Esta traducción la realiza durante un año en Río de Janeiro.

La autora traduce un conjunto de obras de Jean Racine a lo largo de los años. En 1958 publica las tres primeras en Buenos Aires y, en 1983 un conjunto de seis en Madrid. Este proyecto lo emprende por voluntad propia. Tiene también cierta afinidad hacia Cocteau y participó en la traducción de tres de sus tragedias: Antígona, Reinaldo y Armida. Además de todo esto, hace varias cooperaciones y arreglos estilísticos de traducciones para varias editoriales.


La mayoría de sus traducciones se dan una vez se ve obligada a exiliarse de España. Esto nos indica que se vio en la necesidad de utilizar la traducción como un recurso económico para salir adelante. A partir de los años sesenta, cuando ya empieza a tener otro tipo de ingresos, la cantidad de traducciones se reduce considerablemente.


Para saber más…
Selección de poemas de Rosa Chacel
Rosa Chacel – Poemas (Última consulta: 13/05/18)


Bibliografía:

BEHIELS, Lieve, Rosa Chacel: novelista y traductora española exiliada, Cuadernos de traduçao Vol. 38, 2018. 

RUIZ BAÑOS, Sagrario, Poesía (1931 – 1991), Monteagudo: revista de literatura española, hispanoamericana y teoría de la literatura, 1993                                                                                                                            
SANZ ROIG, Diana, Origen del yo poético femenino: la escritura de Rosa Chacel, Campus stellae: haciendo camino en la investigación literaria, 2006.

lunes, 14 de mayo de 2018

La prosa de Rosa Chacel



La autora española Rosa Chacel destacó en el género de la autobiografía. La autobiografía es un género que ya de por si está volcado al yo y a la introspección, temas muy propios en toda la obra de esta escritora.

Rosa Chacel siempre se negó a reconocer el exilio como tal y lo vivió más como un ‘alejamiento’ de su tierra natal. Esto se tradujo en un interés profundo por la memoria, lo que le llevó a publicar varias autobiografías y diarios. Para Rosa Chacel, la memoria provoca un ir y venir, se va al pasado para volver al presente. Esto hace que escribir sobre ello sea un ejercicio complicado.

Una de sus autobiografías más importantes es Desde el amanecer, donde nos relata sus primeros diez años de vida. En esta obra, la autora no solo nos muestra su propio pasado, sino que muestra también la juventud de sus padres. Por tanto, no se trata de la simple plasmación de unos recuerdos, sino que los recrea. Rosa Chacel hace estas memorias suyas, como prueba de su gran capacidad para recordar, que va más allá de su nacimiento. Para ella, este movimiento no es ir hacia el pasado, sino volver hacia uno mismo.

Alcancía. Ida y vuelta es otro de sus libros autobiográficos más importantes. Este fue publicado en 1982 y 1998. Esta obra se divide en varias partes: Alcancía I. Ida (1982), Alcancía II. Vuelta (1982) y  Alcancía, estación termini (1998). En estas obras, escritas en forma de diario, la autora nos va relatando su vida. A través de hechos cotidianos, nos muestra, no una obra de ficción, sino una realidad que vivió ella durante años. Así pues, estas obras se llenan de sus inquietudes y reflexiones, que también aparecen en sus obras de ficción. Estos diarios contienen el dolor y la soledad que sufrió durante su vida, y que conformaron su forma de ver el mundo y de escribir. Así pues, en estos libros creará a su más importante y complejo personaje: Rosa Chacel.

Ella, además, indagó en el mundo de los cuentos. Esta autora tiene varias colecciones de cuentos. Entre ellas destacan Sobre el piélago (1952) y Ofrenda a una virgen loca (1961) que, junto con Figuraciones se acabarían uniendo en Icada, Nevda, Diada (1971). Además, tenemos los relatos infantiles de Balaam y otros cuentos (1989).


En general, se trata de cuentos cargados de símbolos, muy complejos en su construcción. Además, estos relatos suelen escribirse en primera persona, desde un diálogo interior entre el protagonista del relato y el lector. En todos estos relatos, podemos encontrar el estilo particular de Rosa Chacel. Así pues, en esta narrativa también podemos ver sugerentes descripciones, no solo de situaciones, sino de lugares y de personas. Además, como es típico de su literatura, el recuerdo y la memoria van a adquirir una gran importancia.

Dentro de la colección Sobre el piélago encontramos cuentos como La cámara de los cinco ojos. Este cuento comienza con un monólogo del propio protagonista de la historia. Así nos explica que va a relatar un solo hecho anecdótico. Así pues, nos narra un viaje por mar con otros dos hombres, donde acaban llegando a un puerto del Pacífico. Explorando el barco, encuentran una cuerda que va moviéndose. Esto se convierte en un juego al observar un nudo que parece la cabeza de un dragón, y le acaban añadiendo una tela para que fuera la princesa. En esta escena, vemos como se mezcla la imaginación y la realidad. En una segunda parte, ya en el puerto, se encuentran con una cabaña extraña. Finalmente entran allí y, en medio de lo que parece ser una experiencia mística, uno de sus compañeros acaba asesinado. Esa es la cámara de los cinco ojos de la que habla el título. Por tanto, se mezcla constantemente la realidad y la ficción, lo que hace que este cuento se asemeje al realismo mágico hispanoamericano.

En cambio, en Los dominios del sabio rey encontramos un cuento más simbólico, situado totalmente en un mundo casi fantástico. Se trata de un cuento mucho más complejo y lleno de símbolos donde se nos habla del rey Salomón y su legendaria sabiduría.

Finalmente, en Ofrenda a una virgen loca, vemos un cuento mucho más realista. Se nos narra un encuentro fortuito con una mujer aparentemente loca, lo que provoca la reflexión del protagonista, que no la ve como alguien loco. Volvemos al mundo interior del protagonista, a quien un encuentro casual en medio de un mar de gente le causa una reflexión interior que hace que valore a esta persona, despreciada por los demás.

Así pues, en estas colecciones nos encontramos con diversos cuentos. Todos ellos tienen temas distintos y se centran en personajes diferentes: desde personajes anónimos hasta famosos reyes de leyenda. Sin embargo, en todos estos relatos permanece el simbolismo y la reflexión interior que caracteriza la obra de esta gran escritora española.

Finalmente, cabe destacar que escribió varios ensayos y artículos entre los que se encuentran: Saturnal (1972), La confesión (1971), Los títulos (1981) y La lectura es secreto (1989). Además, compuso un ensayo sobre literatura: Poesía de la circunstancia. Cómo y porqué de la novela (1958). Sus artículos fueron reunidos en un solo volumen, titulado Rebañaduras, en 1986.


Bibliografía:
¨    ÁNGEL GARCÍA, Miguel, Novelar filosofía. La autobiografía intelectual de Rosa Chacel y la vanguardia española, Universidad de Granada, 2016.
¨      CHACEL, Rosa, Icada, Nevda, Diada, Six Barral, 1982
¨      TRAPANESE, Elena, Memoria y escritura en Rosa Chacel, Bajo Palabra, 2012.
¨      Los diarios de Rosa Chacel: Alcancías, por Cora Requena Hidalgo: http://web.uchile.cl/vignette/cyberhumanitatis/CDA/texto_simple2/0,1255,SCID%253D5918%2526ISID%253D287,00.html (Última consulta: 13/05/18)

sábado, 12 de mayo de 2018

Barrio de Maravillas de Rosa Chacel


Rosa Chacel ha cultivado el mundo de la novela. Esta autora ha escrito un total de ocho novelas. La primera novela que escribió es Estación. Ida y vuelta en 1930. Por tanto, queda claro desde el principio lo importante que es para ella el movimiento de ida y vuelta, especialmente a través de la novela. De hecho, en sus diarios Alcancía, va a repetir esta misma idea en los títulos. Otras de sus obras son: Teresa (1941), Memorias de Leticia Valle (1941), La sinrazón (1960) y Novelas antes de tiempo (1981). Finalmente, quedaría por mencionar su trilogía Escuela de Platón que consiste en: Barrio de Maravillas (1976), Acrópolis (1984) y Ciencias Naturales (1988).

En esta trilogía, la autora nos narra la vida de dos mujeres desde su niñez, Elena e Isabel. En concreto, voy a tratar el primer libro, Barrio de Maravillas, que se centra en la niñez de las dos protagonistas. Fiel a su estilo, Rosa Chacel nos lleva a través de la memoria y la reflexión interior, a través del complejo mundo de estas dos niñas. Nos encontramos ante dos vecinas muy diferentes. Mientras que Elena vive con una familia acomodada, sin faltarle nada; Isabel vive sola con su madre en un ambiente mucho más pobre. Ambas luchan por sobrevivir. Al mismo tiempo, se nos presenta a Elena como una chica sociable, con varias amigas y muy culta. Sin embargo, Isabel se nos describe como una niña más callada, trabajadora, sin la misma cultura que Elena y sin amigas, debido a su estatus social.


En cuanto al estilo, en esta obra prima la descripción sobre el diálogo y la narrativa. Se trata de una obra reflexiva cargada de momentos muy descriptivos y de monólogos que nos introducen en el mundo interior de estas dos niñas. Los frecuentes monólogos, además, ponen en relieve la profundidad poética de la obra. Muchas de sus descripciones están muy cuidadas, acercándose al lenguaje poético. En estas descripciones también se puede ver la influencia del realismo, especialmente en la repetición léxica.

En esta obra encontramos ciertos componentes autobiográficos. Esta novela está inspirada, en parte, por la propia infancia de Rosa Chacel. Vivió una infancia en la que se sintió solitaria, sentimiento que persistió debido al exilio. Un ejemplo claro de esto lo encontramos en la relación de Elena con su abuela, esa rebeldía que muestra ante sus imposiciones es también un hecho autobiográfico de la vida de Rosa Chacel. Además, las dos niñas se encuentran aisladas del mundo que las rodea. No se muestran sociales, sino introspectivas y solitarias.

Los temas de la mujer son tratados con profundidad en esta obra. Si bien, debido a la época, las mujeres quedan en su mayoría relegadas a las tareas del hogar, Rosa Chacel insiste en la inteligencia y la capacidad de las mujeres. Por otro lado, en la novela del exilio es importante la figura del profesor. En este caso, se trata de una profesora que despierta la admiración en las protagonistas. Se nos muestra como una mujer de fuerte carácter y que ‘mira como un hombre’.

En conclusión, esta obra se escribió gracias a la inspiración de Rosa Chacel en el vecindario en que vivió de niña, en Madrid. De ahí el nombre de la obra, que coincide con el nombre del barrio en que pasó su niñez. Por tanto, en esta novela vamos a ir encontrando algunos rasgos autobiográficos. Además, se adentra profundamente en el recuerdo y la memoria, haciendo del pasado un presente. Estos son temas muy importantes en toda la obra de esta escritora. Finalmente, cabe destacar que, con esta novela, vemos reflejado el mundo real y la época a la que pertenece, pero esto acaba palideciendo ante el complejo mundo interior de ambas protagonistas.

Bibliografía:

CHACEL, Rosa, Barrio de Maravillas

FONCEA HIERRO, Isabel, Rosa Chacel: memoria e imaginación de un tiempo enigmático, Málaga, 1999.

viernes, 27 de abril de 2018

¿Quién fue Rosa Chacel?


Rosa Chacel fue una de las escritoras más famosas de la segunda mitad del siglo XX. Perteneció a la Generación del 27 y fue una de las primeras discípulas de Ortega y Gasset. Desarrolla una línea innovadora y experimental; pero, sin embrago, el exilio retrasó mucho el reconocimiento de su obra.
 
Nació en 1898 en Valladolid y ya desde pequeña fue una niña precoz. Su padre, funcionario, era un hombre con inquietudes literarias; y su madre era maestra. Fue educada en casa debido a problemas de salud. En 1908 se traslada a Madrid a casa de su abuela en la barriada de Maravillas. En 1915 trató de estudiar Bellas Artes y, en concreto, escultura, pero lo dejó. Aún así, esto le sirvió para entrar en contacto con la actividad artística del momento.

Pronto comienza a frecuentar el café Granja del Henar y el Ateneo para asistir a las tertulias. Ahí dará su primera conferencia sobre “La mujer y sus posibilidades” lo que dará lugar a una polémica. En 1921 se casa con un pintor, Timoteo Pérez Rubio, que pronto es llamado a trabajar a la Escuela de Arte en Roma, por lo que, al año de casarse, se trasladan a Italia. Es ya una poeta adherida al movimiento ultraísta. Entre 1922 y 1927 comienza a escribir Estación. Ida y vuelta. Tras este tiempo, vuelven a Madrid.

En 1930 publica ya esta novela, Estación. Ida y vuelta, además de algunos relatos y de su colaboración en La Gaceta Literaria. También en 1930 da a luz a un hijo, Carlos. Durante la Guerra Civil trabajó como enfermera hasta que se tuvo que evacuar Madrid. Fue una de las primeras en exiliarse. En 1937 se traslada a Francia, a París, y en 1939 se mudan a Sudamérica, concretamente a Río de Janeiro y Buenos Aires.

Teresa, escrita en 1941, fue la única novela de Chacel que se reeditó en la España franquista en 1963.  En 1945 publica Memorias de Leticia Valle en Buenos Aires, pero no llegaría a España hasta 1971. Se enfrenta a unos años duros en su vida, se da una lucha entre sus aspiraciones intelectuales y las limitaciones de su vida corriente. Esto le lleva a un estado depresivo que refleja una profunda insatisfacción vital. Esta situación personal quedará plasmada en sus obras de esta época.
 
En 1959 recibe una beca Guggenheim y se traslada a Nueva York, donde escribe Saturnal, ensayo que publicará en 1970. Sus cuentos quedan recogidos en dos volúmenes: Sobre el piélago y Ofrenda a una virgen loca, reeditados en 1971 en Icada, Nevda, Diada. En 1960 publica La sinrazón, su novela más famosa.

Hace varias idas y venidas a España durante los siguientes años, pero no será hasta 1973 que regrese definitivamente. En 1976 publica Barrio de Maravillas, iniciando una trilogía junto con Acrópolis y Ciencias Naturales. Con esta obra conseguirá el Premio de la Crítica.En 1977 fallece su marido y en 1987 consigue el Premio Nacional de las Letras Españolas. Tres años más tarde, ya enferma, la Universidad de Valladolid la nombra doctor Honoris Causa y recibe la medalla de Oro de Bellas Artes. Finalmente, falleció en Madrid en 1994 y fue enterrada en su cuidad natal.


Actualmente, existe una estatua suya en la Plaza del Poniente, en Valladolid. Además, en 1991, se colocó una placa conmemorativa en la casa en que vivió su niñez y donde se inspiró su obra Barrio de Maravillas, situada en el centro de Madrid (1).






Para saber más…


Bibliografía y webgrafía:

  • CABALLÉ, Ana, Contando estrellas, La vida escrita por las mujeres II, Lumen, 2004, Barcelona.
  • CORNEJO PARRIEGO, Rosalía, Entre mujeres. Política de la amistad y el deseo en la narrativa española contemporánea, Biblioteca Nueva, 2007, Madrid.
  • Rosa Chacel: http://escritoras.com/escritoras/Rosa-Chacel (Última consulta: 10/05/18)
Notas:
(1) Fuente de la imagen e información en  Biblioteca digital: Memoria de Madrid: http://www.memoriademadrid.es/buscador.php?accion=VerFicha&id=58046&num_id=17&num_total=175 (Fecha de consulta: 10/05/2018)